
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 29 Versículos de la Biblia sobre los maridos Ama a tu esposa, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella”
— Efesios 5:25
“Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas”
— Colosenses 3:19
“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama”
— Efesios 5:28
“Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos”
— Tito 2:4
“Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; ùmas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios”
— Hebreos 13:4
“Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne”
— Génesis 2:24
“Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero”
— 1 Juan 4:19
“Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre”
— Mateo 19:6
“Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre”
— Marcos 10:9
“Ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad”
— 1 Corintios 13:13
“Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor á la mujer como á vaso más frágil, y como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas”
— 1 Pedro 3:7
“La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad”
— Romanos 13:10
“Sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección”
— Colosenses 3:14
“Si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel”
— 1 Timoteo 5:8
“Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; ùmas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios”
— Hebreos 13:4
“Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios”
— Cantares 2:16
“Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has preso mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”
— Cantares 4:9
“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, De cierto lo menospreciaran”
— Cantares 8:7
“L marido pague á la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido”
— 1 Corintios 7:3
“A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada”
— Tito 2:5
“N esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”
— 1 Juan 3:16
“Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos”
— Juan 15:13
“Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros”
— Gálatas 5:13
“Finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”
— 1 Pedro 3:8
“Todas vuestras cosas sean hechas con caridad”
— 1 Corintios 16:14
“Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor”
— Efesios 4:2
“Igualmente, mancebos, sed sujetos á los ancianos; y todos sumisos unos á otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes”
— 1 Pedro 5:5
“Como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros”
— Lucas 6:31