
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 32 Versículos de la Biblia sobre perder el tiempo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Ad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo”
— Colosenses 4:5
“Nséñanos de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría”
— Salmos 90:12
“PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo”
— Eclesiastés 3:1
“La pereza hace caer en sueño; Y el alma negligente hambreará”
— Proverbios 19:15
“L deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar”
— Proverbios 21:25
“Aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos necesarios, para que no sean sin fruto”
— Tito 3:14
“La mano negligente hace pobre: Mas la mano de los diligentes enriquece”
— Proverbios 10:4
“Desea, y nada alcanza el alma del perezoso: Mas el alma de los diligentes será engordada”
— Proverbios 13:4
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado”
— Gálatas 6:9
“No ames el sueño, porque no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te hartarás de pan”
— Proverbios 20:13
“Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”
— 2 Pedro 3:18
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano”
— 1 Corintios 15:58
“Por la mañana siembra tu simiente, y á la tarde no dejes reposar tu mano: porque tú no sabes cuál es lo mejor, si esto ó lo otro, ó si ambas á dos cosas son buenas”
— Eclesiastés 11:6
“También el que es negligente en su obra Es hermano del hombre disipador”
— Proverbios 18:9
“No sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”
— Santiago 4:14
“NO te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día”
— Proverbios 27:1
“He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)”
— Salmos 39:5
“N toda labor hay fruto: Mas la palabra de los labios solamente empobrece”
— Proverbios 14:23
“Xaminadlo todo; retened lo bueno”
— 1 Tesalonicenses 5:21
“Ncomienda á Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”
— Salmos 119:37
“Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”
— 2 Timoteo 2:15
“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman”
— Proverbios 15:22
“La mano de los diligentes se enseñoreará: Mas la negligencia será tributaria”
— Proverbios 12:24
“Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios”
— 1 Corintios 10:31
“Todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres”
— Colosenses 3:23
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”
— 2 Timoteo 4:7
“Conviéneme obrar las obrar del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar”
— Juan 9:4
“He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)”
— Salmos 39:5
“POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta”
— Hebreos 12:1
“N el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor”
— Romanos 12:11