39 Versículos de la Biblia sobre cómo entrar por las puertas del cielo

Versículos de la Biblia sobre cómo entrar por las puertas del cielo

Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 39 Versículos de la Biblia sobre cómo entrar por las puertas del cielo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.

Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.

Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.

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“No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominación y mentira; sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero”

— Apocalipsis 21:27

“Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”

— Juan 14:6

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”

— Apocalipsis 22:14

“Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”

— Mateo 19:24

“Porfiad á entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán”

— Lucas 13:24

“O soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos”

— Juan 10:9

“Sto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción”

— 1 Corintios 15:50

“Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo”

— Apocalipsis 3:12

“Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles”

— Hebreos 12:22

“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”

— Apocalipsis 22:14

“Mientras que ellas iban á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta”

— Mateo 25:10

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”

— Apocalipsis 21:4

“Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles á que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”

— Hechos 14:22

“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 2 Timoteo 4:18

“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”

— Filipenses 3:20

“Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos”

— 1 Pedro 1:4

“Porque no tenemos aquí ciudad permanente, mas buscamos la por venir”

— Hebreos 13:14

“PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos”

— 2 Corintios 5:1

“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira”

— Apocalipsis 22:15

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero”

— Juan 6:40

“Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios”

— Mateo 5:8

“Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero”

— Apocalipsis 7:14

“Ntrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza: Alabadle, bendecid su nombre”

— Salmos 100:4

“Ntonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso”

— Lucas 23:43

“Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios”

— Romanos 8:16

“Stas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”

— 1 Juan 5:13

“A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría”

— Judas 1:24

“Oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos”

— Apocalipsis 21:3

“L que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo”

— Apocalipsis 21:7

“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 2 Timoteo 4:18

“El Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde”

— Apocalipsis 22:17

“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”

— Apocalipsis 21:2

“Habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará por él inmundo; y habrá para ellos en él quien los acompañe, de tal manera que los insensatos no yerren”

— Isaías 35:8

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida”

— Juan 5:24

“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado”

— Apocalipsis 19:7

“He aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra”

— Apocalipsis 22:12

“La ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera”

— Apocalipsis 21:23

“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”

— Apocalipsis 21:22

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