
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 41 Versículos de la Biblia sobre el alimento espiritual, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”
— Juan 6:35
“Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios”
— Mateo 4:4
“Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios”
— Mateo 4:4
“Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis”
— Juan 4:32
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos”
— Mateo 5:6
“O soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”
— Juan 6:51
“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2
“¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo?”
— Mateo 24:45
“L que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”
— Apocalipsis 2:17
“Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él”
— Salmos 34:8
“¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oidme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura”
— Isaías 55:2
“Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he templado”
— Proverbios 9:5
“Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas”
— Salmos 63:1
“Halláronse tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fué por gozo y por alegría de mi corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos”
— Jeremías 15:16
“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña”
— Mateo 7:24
“Todos comieron la misma vianda espiritual”
— 1 Corintios 10:3
“Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios”
— Lucas 4:4
“Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, que es Dios”
— Juan 6:27
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Salmo de David. JEHOVA es mi pastor; nada me faltará”
— Salmos 23:1
“Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca”
— Salmos 119:103
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos”
— Mateo 5:6
“Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad”
— Juan 17:17
“Os dí á beber leche, y no vianda: porque aun no podíais, ni aun podéis ahora”
— 1 Corintios 3:2
“Fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito, y él me dijo: Toma, y trágalo; y él te hará amargar tu vientre, pero en tu boca será dulce como la miel”
— Apocalipsis 10:9
“Porque será medicina á tu ombligo, Y tuétano á tus huesos”
— Proverbios 3:8
“Danos hoy nuestro pan cotidiano”
— Mateo 6:11
“Mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes”
— Mateo 14:19
“Jesús llamando á sus discípulos, dijo: Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino”
— Mateo 15:32
“Tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí”
— Lucas 22:19
“La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?”
— 1 Corintios 10:16
“El que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal”
— Salmos 19:10
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”
— Lucas 6:21
“Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor”
— Juan 21:12
“L que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”
— Romanos 8:32
“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16
“Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino”
— Salmos 119:105
“No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon á los que anduvieron en ellas”
— Hebreos 13:9
“Stas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”
— 1 Juan 5:13
“Tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios”
— Efesios 6:17