
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre los médicos, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca”
— Jeremías 30:17
“L sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas”
— Salmos 147:3
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”
— Santiago 5:14
“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído á sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26
“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12
“Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no necesitan médico, sino los que están enfermos”
— Lucas 5:31
“No bebas de aquí adelante agua, sino usa de un poco de vino por causa del estómago, y de tus continuas enfermedades”
— 1 Timoteo 5:23
“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25
“Había dicho Isaías: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará”
— Isaías 38:21
“L corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22
“Nvió su palabra, y curólos, Y librólos de su ruina”
— Salmos 107:20
“Ntonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”
— Isaías 58:8
“He aquí que yo le hago subir sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”
— Jeremías 33:6
“Corría su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y lunáticos, y paralíticos, y los sanó”
— Mateo 4:24
“L cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3
“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38
“Donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos”
— Marcos 6:56
“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”
— Salmos 30:2
“Como lo entendieron las gentes, le siguieron; y él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura”
— Lucas 9:11
“L ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10
“No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”
— 1 Corintios 10:13
“Sta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada”
— Malaquías 4:2
“Él te librará del lazo del cazador: De la peste destruidora”
— Salmos 91:3
“Ve, y di á Ezechîas: Jehová Dios de David tu padre dice así: Tu oración he oído, y visto tus lágrimas: he aquí que yo añado á tus días quince años”
— Isaías 38:5
“¿No hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico? ¿Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”
— Jeremías 8:22
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”
— Santiago 1:17
“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; Y salvará á los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el resto de este pueblo posea todo esto”
— Zacarías 8:12
“Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”
— Mateo 8:17
“Toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos”
— Lucas 6:19
“Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26
“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme á lo que has dicho á tu siervo”
— Salmos 119:76
“Panal de miel son los dichos suaves. Suavidad al alma y medicina á los huesos”
— Proverbios 16:24
“Rasto se quedó en Corinto; y á Trófimo dejé en Mileto enfermo”
— 2 Timoteo 4:20
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres”
— Josué 1:9
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”
— Salmos 126:5
“PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo”
— Eclesiastés 3:1