
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 26 Versículos de la Biblia sobre las almas de los animales, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas”
— Salmos 36:6
“L da á la bestia su mantenimiento, Y á los hijos de los cuervos que claman”
— Salmos 147:9
“¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre”
— Mateo 10:29
“¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios”
— Lucas 12:6
“Oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás”
— Apocalipsis 5:13
“Nvió sobre ellos el furor de su saña, Ira y enojo y angustia, Con misión de malos ángeles”
— Salmos 78:49
“Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados”
— Salmos 50:10
“L justo atiende á la vida de su bestia: Mas las entrañas de los impíos son crueles”
— Proverbios 12:10
“Bueno es Jehová para con todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras”
— Salmos 145:9
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?”
— Mateo 6:26
“Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?”
— Lucas 12:24
“¿Quién preparó al cuervo su alimento, Cuando sus pollos claman á Dios, Bullendo de un lado á otro por carecer de comida?”
— Job 38:41
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él”
— Colosenses 1:16
“L da á la bestia su mantenimiento, Y á los hijos de los cuervos que claman”
— Salmos 147:9
“Considera atentamente el aspecto de tus ovejas; Pon tu corazón á tus rebaños”
— Proverbios 27:23
“Ntonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?”
— Números 22:28
“Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante?”
— Mateo 12:11
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano”
— Juan 10:28
“Oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás”
— Apocalipsis 5:13
“Mpero hizo salir á su pueblo como ovejas, Y llevólos por el desierto, como un rebaño”
— Salmos 78:52
“L espíritu de Dios me hizo, Y la inspiración del Omnipotente me dió vida”
— Job 33:4
“¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?”
— Eclesiastés 3:21
“La bestia del campo me honrará, los chacales, y los pollos del avestruz: porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido”
— Isaías 43:20
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?”
— Mateo 6:26