
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre la riqueza y la prosperidad, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día”
— Deuteronomio 8:18
“La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella”
— Proverbios 10:22
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad”
— 3 Juan 1:2
“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir”
— Lucas 6:38
“Será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”
— Salmos 1:3
“Disminuiránse las riquezas de vanidad: Empero multiplicará el que allega con su mano”
— Proverbios 13:11
“Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”
— Malaquías 3:10
“Asimismo, á todo hombre á quien Dios dió riquezas y hacienda, y le dió también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce su trabajo; esto es don de Dios”
— Eclesiastés 5:19
“Riquezas, y honra, y vida, Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová”
— Proverbios 22:4
“Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”
— Mateo 19:24
“Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra”
— 2 Corintios 9:8
“L alma liberal será engordada: Y el que saciare, él también será saciado”
— Proverbios 11:25
“L hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: Mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa”
— Proverbios 28:20
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11
“Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato lo disipará”
— Proverbios 21:20
“Díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15
“Honra á Jehová de tu sustancia, Y de las primicias de todos tus frutos”
— Proverbios 3:9
“Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan”
— Salmos 37:25
“Ncomienda á Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”
— Santiago 1:17
“Con ciencia se henchirán las cámaras De todo bien preciado y agradable”
— Proverbios 24:4
“Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien”
— Salmos 34:10
“Las riquezas y la honra están conmigo; Sólidas riquezas, y justicia”
— Proverbios 8:18
“Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que andas”
— Isaías 48:17
“Pues si en las malas riquezas no fuísteis fieles. ¿quién os confiará lo verdadero?”
— Lucas 16:11
“No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”
— Éxodo 20:17
“Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien”
— Salmos 128:2
“A Jehová empresta el que da al pobre, Y él le dará su paga”
— Proverbios 19:17
“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8
“Díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15
“N toda labor hay fruto: Mas la palabra de los labios solamente empobrece”
— Proverbios 14:23
“Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente”
— Salmos 145:16
“Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”
— 2 Corintios 8:9
“¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oidme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura”
— Isaías 55:2
“L que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”
— Lucas 16:10
“Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón”
— Mateo 6:24
“Hay quienes reparten, y les es añadido más: Y hay quienes son escasos más de lo que es justo, mas vienen á pobreza”
— Proverbios 11:24
“No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella”
— Salmos 62:10
“Las riquezas y la gloria están delante de ti, y tú señoreas á todos: y en tu mano está la potencia y la fortaleza, y en tu mano la grandeza y fuerza de todas las cosas”
— 1 Crónicas 29:12
“Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?”
— Santiago 2:5