
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 43 Versículos de la Biblia sobre clamar a Dios en la desesperación Versículos, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias”
— Salmos 34:17
“Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz”
— Salmos 55:17
“N mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos”
— Salmos 18:6
“Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas”
— Salmos 61:2
“N el día de mi angustia te llamaré: Porque tú me respondes”
— Salmos 86:7
“Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, Librólos de sus aflicciones”
— Salmos 107:6
“Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes”
— Jeremías 33:3
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”
— Mateo 11:28
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”
— Juan 16:24
“Asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”
— Romanos 8:26
“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”
— Romanos 8:34
“Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre”
— Hebreos 13:15
“Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”
— Santiago 4:8
“¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos”
— Santiago 5:13
“Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)”
— Salmos 3:4
“Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud”
— Salmos 42:4
“Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas”
— Salmos 63:1
“Cántico gradual. DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo”
— Salmos 130:1
“Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: Respóndeme por tu verdad, por tu justicia”
— Salmos 143:1
“Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”
— Isaías 55:6
“Meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios”
— Zacarías 13:9
“Por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio”
— Efesios 6:19
“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré”
— Salmos 91:15
“¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces á ti á causa de la violencia, y no salvarás?”
— Habacuc 1:2
“Dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, Y él me oyó; Del vientre del sepulcro clamé, Y mi voz oiste”
— Jonás 2:2
“AMO á Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas”
— Salmos 116:1
“Cántico gradual. A JEHOVA llamé estando en angustia, Y él me respondió”
— Salmos 120:1
“Salmo de David. JEHOVA, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare”
— Salmos 141:1
“Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, Con mi voz pediré á Jehová misericordia”
— Salmos 142:1
“O me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo”
— Salmos 3:5
“Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle”
— Salmos 22:24
“Mpero yo enderezaba mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme”
— Salmos 69:13
“Cántico gradual: de David. A NO haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel”
— Salmos 124:1
“N mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos”
— Salmos 18:6
“Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor”
— Salmos 40:1
“Será que antes que clamen, responderé yo; aun estando ellos hablando, yo habré oído”
— Isaías 65:24
“Será que cualquiera que invocare el nombre de Jehová, será salvo: porque en el monte de Sión y en Jerusalem habrá salvación, como Jehová ha dicho, y en los que quedaren, á los cuales Jehová habrá llamado”
— Joel 2:32
“Ntonces los que temen á Jehová hablaron cada uno á su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fué escrito libro de memoria delante de él para los que temen á Jehová, y para los que piensan en su nombre”
— Malaquías 3:16
“Cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos”
— Apocalipsis 5:8