
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 41 Versículos de la Biblia sobre compartir el evangelio, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura”
— Marcos 16:15
“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”
— Hechos 1:8
“Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego”
— Romanos 1:16
“Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina”
— 2 Timoteo 4:2
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta necesidad; y ay de mí si no anunciare el evangelio”
— 1 Corintios 9:16
“Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con masedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”
— 1 Pedro 3:15
“Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”
— Hechos 20:24
“L cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús”
— Colosenses 1:28
“Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los Gentiles, Para que seas salud hasta lo postrero de la tierra”
— Hechos 13:47
“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza”
— 2 Timoteo 1:7
“¿Cómo, pues invocarán á aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán á aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique?”
— Romanos 10:14
“Ntonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío”
— Juan 20:21
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”
— 2 Corintios 5:20
“Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo; para que, ó sea que vaya á veros, ó que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fe del evangelio”
— Filipenses 1:27
“Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, el cual prueba nuestros corazones”
— 1 Tesalonicenses 2:4
“Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó”
— Tito 2:11
“Contad entre las gentes su gloria, En todos los pueblos sus maravillas”
— Salmos 96:3
“Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”
— Hechos 4:20
“Nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo”
— 1 Juan 4:14
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame á mí”
— Isaías 6:8
“Yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado”
— Mateo 10:7
“Porque el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará”
— Marcos 8:35
“Jesús le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú, ve, y anuncia el reino de Dios”
— Lucas 9:60
“Muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho”
— Juan 4:39
“Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar á Jesucristo”
— Hechos 5:42
“De esta manera me esforcé á predicar el evangelio, no donde antes Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento”
— Romanos 15:20
“Mpero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan”
— Hechos 17:30
“Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso”
— Colosenses 4:3
“Lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también á otros”
— 2 Timoteo 2:2
“De hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios”
— Hebreos 13:16
“Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”
— 1 Juan 1:3
“Vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo”
— Apocalipsis 14:6
“Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin”
— Mateo 24:14
“Mas los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra”
— Hechos 8:4
“Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación”
— 2 Corintios 5:19
“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”
— Santiago 1:22
“Por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio”
— Efesios 6:19
“Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo”
— Filipenses 2:15
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano”
— 1 Corintios 15:58
“Ntre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar”
— 1 Timoteo 4:13