
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 39 Versículos de la Biblia sobre compartir la fe, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”
— Mateo 28:19
“Les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura”
— Marcos 16:15
“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me sereís testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”
— Hechos 1:8
“Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego”
— Romanos 1:16
“Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con masedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”
— 1 Pedro 3:15
“Ntonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros: como me envió el Padre, así también yo os envío”
— Juan 20:21
“Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina”
— 2 Timoteo 4:2
“Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso”
— Colosenses 4:3
“Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó”
— Tito 2:11
“Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”
— Hechos 4:20
“N esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”
— Juan 15:8
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”
— 2 Corintios 5:20
“Que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem”
— Lucas 24:47
“Pues bien que anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta necesidad; y ay de mí si no anunciare el evangelio”
— 1 Corintios 9:16
“Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza”
— 1 Timoteo 4:12
“Muchos de los hermanos en el Señor, tomando ánimo con mis prisiones, se atreven mucho más á hablar la palabra sin temor”
— Filipenses 1:14
“Nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo”
— 1 Juan 4:14
“Á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes”
— Marcos 13:10
“Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar á Jesucristo”
— Hechos 5:42
“¿Cómo, pues invocarán á aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán á aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique?”
— Romanos 10:14
“Lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también á otros”
— 2 Timoteo 2:2
“Si alguno habla, hable conforme á las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme á la virtud que Dios suministra: para que en todas cosas sea Dios glorificado por Jesucristo, al cual es gloria é imperio para siempre jamás. Amén”
— 1 Pedro 4:11
“De hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios”
— Hebreos 13:16
“Contad entre las gentes su gloria, En todos los pueblos sus maravillas”
— Salmos 96:3
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame á mí”
— Isaías 6:8
“Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación”
— 2 Corintios 5:19
“Muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho”
— Juan 4:39
“Mas los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra”
— Hechos 8:4
“Tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no sólo el evangelio de Dios, mas aun nuestras propias almas; porque nos erais carísimos”
— 1 Tesalonicenses 2:8
“Stando pues poseídos del temor del Señor, persuadimos á los hombres, mas á Dios somos manifiestos; y espero que también en vuestras conciencias somos manifiestos”
— 2 Corintios 5:11
“Porque por no haber el mundo conocido en la sabiduría de Dios á Dios por sabiduría, agradó á Dios salvar á los creyentes por la locura de la predicación”
— 1 Corintios 1:21
“Saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes”
— Lucas 9:6
“L cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús”
— Colosenses 1:28
“Por tanto no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; antes sé participante de los trabajos del evangelio según la virtud de Dios”
— 2 Timoteo 1:8
“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”
— Santiago 1:22
“Vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo”
— Apocalipsis 14:6
“L fruto del justo es árbol de vida: Y el que prende almas, es sabio”
— Proverbios 11:30
“Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”
— 1 Juan 1:3
“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano”
— 1 Corintios 15:58