
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 44 Versículos de la Biblia sobre controlar nuestras emociones, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Como ciudad derribada y sin muro, Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”
— Proverbios 25:28
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse”
— Santiago 1:19
“Mejor es el que tarde se aira que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad”
— Proverbios 16:32
“Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”
— Efesios 4:26
“L necio da suelta á todo su espíritu; Mas el sabio al fin le sosiega”
— Proverbios 29:11
“Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca”
— Colosenses 3:8
“Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna á hacer lo malo”
— Salmos 37:8
“L que tarde se aira, es grande de entendimiento: Mas el corto de espíritu engrandece el desatino”
— Proverbios 14:29
“La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha”
— 1 Corintios 13:4
“Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar todo el cuerpo”
— Santiago 3:2
“La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra es disimular la ofensa”
— Proverbios 19:11
“LA blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor”
— Proverbios 15:1
“No te apresures en tu espíritu á enojarte: porque la ira en el seno de los necios reposa”
— Eclesiastés 7:9
“Chando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Porque es menester que el obispo sea sin crimen, como dispensador de Dios; no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor, no codicioso de torpes ganancias”
— Tito 1:7
“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza”
— 2 Timoteo 1:7
“Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma”
— Mateo 26:41
“N vuestra paciencia poseeréis vuestras almas”
— Lucas 21:19
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Temblad, y no pequéis: Conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)”
— Salmos 4:4
“Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado”
— 1 Pedro 1:13
“Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina”
— 2 Timoteo 4:2
“L que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias”
— Proverbios 21:23
“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“No os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“N amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor”
— 1 Juan 4:18
“Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia, de Cristo”
— 2 Corintios 10:5
“La paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos”
— Colosenses 3:15
“Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre”
— Hebreos 13:15
“Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia”
— Salmos 103:8
“¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia”
— Miqueas 7:18
“Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado”
— Isaías 26:3
“Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego”
— Mateo 5:22
“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo”
— Romanos 15:13
“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16
“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada”
— Santiago 1:5
“N mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11
“Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”
— Proverbios 4:23
“Haced todo sin murmuraciones y contiendas”
— Filipenses 2:14
“No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia”
— 1 Pedro 3:9
“Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo”
— Efesios 4:32
“Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias”
— Colosenses 4:2