
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 44 Versículos de la Biblia sobre despertar, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos”
— Romanos 13:11
“Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”
— Efesios 5:14
“Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios”
— 1 Tesalonicenses 5:6
“Las cosas que á vosotros digo, á todos las dijo: Velad”
— Marcos 13:37
“Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre”
— Lucas 21:36
“Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen á Dios: para vergüenza vuestra hablo”
— 1 Corintios 15:34
“Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios”
— Apocalipsis 3:2
“He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”
— Apocalipsis 3:11
“He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”
— Apocalipsis 16:15
“Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor”
— Mateo 24:42
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir”
— Mateo 25:13
“Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma”
— Mateo 26:41
“Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore”
— 1 Pedro 5:8
“Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias”
— Colosenses 4:2
“Ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida”
— 1 Juan 2:28
“Conviéneme obrar las obrar del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar”
— Juan 9:4
“Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo”
— Juan 11:9
“Ntonces Jesús les dice: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe dónde va”
— Juan 12:35
“Ntre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló Jesús, y fuése, y escondióse de ellos”
— Juan 12:36
“Si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis”
— Juan 14:3
“NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”
— Juan 14:1
“Stad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí”
— Juan 15:4
“O soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer”
— Juan 15:5
“Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno”
— Hechos 20:31
“Ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados”
— Hechos 20:32
“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos”
— 1 Corintios 16:13
“N tiempo aceptable te he oído, Y en día de salud te he socorrido: he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salud:)”
— 2 Corintios 6:2
“Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz”
— Efesios 5:8
“Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos”
— Efesios 6:18
“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2
“Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias”
— Colosenses 4:2
“Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios”
— 1 Tesalonicenses 5:6
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos”
— 1 Timoteo 6:12
“Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina”
— 2 Timoteo 4:2
“El Dios de paz que sacó de los muertos á nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del testamento eterno”
— Hebreos 13:20
“Tened también vosotros paciencia; confirmad vuestros corazones: porque la venida del Señor se acerca”
— Santiago 5:8
“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, porque no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”
— Santiago 5:9
“Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado”
— 1 Pedro 1:13
“Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración”
— 1 Pedro 4:7
“Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día”
— 2 Pedro 3:8
“Cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio”
— 1 Juan 3:3
“He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”
— Apocalipsis 16:15