
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 29 Versículos de la Biblia sobre dormir demasiado, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?”
— Proverbios 6:9
“No ames el sueño, porque no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te hartarás de pan”
— Proverbios 20:13
“Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura”
— Eclesiastés 5:12
“La pereza hace caer en sueño; Y el alma negligente hambreará”
— Proverbios 19:15
“Las puertas se revuelven en sus quicios: Así el perezoso en su cama”
— Proverbios 26:14
“L que recoge en el estío es hombre entendido: El que duerme en el tiempo de la siega es hombre afrentoso”
— Proverbios 10:5
“Desea, y nada alcanza el alma del perezoso: Mas el alma de los diligentes será engordada”
— Proverbios 13:4
“L deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar”
— Proverbios 21:25
“Porque el bebedor y el comilón empobrecerán: Y el sueño hará vestir vestidos rotos”
— Proverbios 23:21
“Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes comen de mañana”
— Eclesiastés 10:16
“Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño”
— Salmos 127:2
“He aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía”
— Mateo 8:24
“Vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?”
— Mateo 26:40
“Pero mientras ellos navegaban, él se durmió. Y sobrevino una tempestad de viento en el lago; y henchían de agua, y peligraban”
— Lucas 8:23
“Como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza”
— Lucas 22:45
“La mano de los diligentes se enseñoreará: Mas la negligencia será tributaria”
— Proverbios 12:24
“Dice el perezoso: El león está fuera; En mitad de las calles seré muerto”
— Proverbios 22:13
“N la prevaricación del hombre malo hay lazo: Mas el justo cantará y se alegrará”
— Proverbios 29:6
“Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría”
— Eclesiastés 9:10
“Sus atalayas ciegos son, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir”
— Isaías 56:10
“Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño”
— Salmos 127:2
“Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma”
— Mateo 26:41
“Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo”
— Marcos 13:36
“Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá”
— Lucas 12:37
“Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre”
— Lucas 21:36
“Tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto”
— Juan 13:27
“Cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel”
— Hechos 12:6
“Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia”
— Hebreos 4:11
“He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20