
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 43 Versículos de la Biblia sobre el alma, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“No temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”
— Mateo 10:28
“Confortará mi alma; Guiárame por sendas de justicia por amor de su nombre”
— Salmos 23:3
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?”
— Marcos 8:36
“L que guarda el mandamiento, guarda su alma: Mas el que menospreciare sus caminos, morirá”
— Proverbios 19:16
“Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?”
— Mateo 16:26
“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío”
— Salmos 42:11
“Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salud de vuestras almas”
— 1 Pedro 1:9
“Díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?”
— Lucas 12:20
“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá”
— Ezequiel 18:4
“Por lo cual, dejando toda inmundicia y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas”
— Santiago 1:21
“Mpero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomará. (Selah.)”
— Salmos 49:15
“Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”
— Juan 11:25
“Al Músico principal: á Jeduthúm: Salmo de David. EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud”
— Salmos 62:1
“Vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”
— Apocalipsis 20:12
“Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden”
— Salmos 119:175
“O sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo”
— Job 19:25
“Tus muertos vivirán; junto con mi cuerpo muerto resucitarán. Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío, cual rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos”
— Isaías 26:19
“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente”
— Mateo 22:37
“N vuestra paciencia poseeréis vuestras almas”
— Lucas 21:19
“Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día”
— 2 Corintios 4:16
“Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían”
— Salmos 34:22
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”
— Filipenses 1:21
“El Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo”
— 1 Tesalonicenses 5:23
“Alegra el alma de tu siervo: Porque á ti, oh Señor, levanto mi alma”
— Salmos 86:4
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”
— Hebreos 4:12
“Salmo de David. BENDICE, alma mía á Jehová; Y bendigan todas mis entrañas su santo nombre”
— Salmos 103:1
“Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; Porque Jehová te ha hecho bien”
— Salmos 116:7
“De él será su fuerte, y de en medio de él saldrá su enseñoreador; y haréle llegar cerca, y acercaráse á mí: porque ¿quién es aquel que ablandó su corazón para llegarse á mí? dice Jehová”
— Jeremías 30:21
“La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño”
— Salmos 19:7
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, á la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos”
— 1 Timoteo 6:12
“Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes”
— Salmos 27:13
“Todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres”
— Colosenses 3:23
“Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma”
— Salmos 25:1
“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán”
— Isaías 40:31
“N esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”
— 1 Juan 3:16
“L Señor Jesucristo sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén. epístola á Timoteo, el cual fué el primer obispo ordenado en Efeso, fué escrita de Roma, cuando Pablo fué presentado la segunda vez á César Nerón”
— 2 Timoteo 4:22
“N tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad”
— Salmos 31:5
“Tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios”
— Efesios 6:17
“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”
— Mateo 11:29
“N mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón”
— Salmos 37:4