
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 43 Versículos de la Biblia sobre el coraje y la valentía, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres”
— Josué 1:9
“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza”
— 2 Timoteo 1:7
“Sforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará”
— Deuteronomio 31:6
“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Sforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome vuestro corazón aliento”
— Salmos 31:24
“Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos”
— 1 Corintios 16:13
“Salmo de David. JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?”
— Salmos 27:1
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“Dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalem, y tú, rey Josaphat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta tan grande multitud; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”
— 2 Crónicas 20:15
“Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre”
— Salmos 118:6
“Solamente te esfuerces, y seas muy valiente, para cuidar de hacer conforme á toda la ley que mi siervo Moisés te mandó: no te apartes de ella ni á diestra ni á siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres”
— Josué 1:7
“Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza”
— Efesios 6:10
“N el día que temo, Yo en ti confío”
— Salmos 56:3
“Sfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios: y haga Jehová lo que bien le pareciere”
— 2 Samuel 10:12
“N amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor”
— 1 Juan 4:18
“HUYE el impío sin que nadie lo persiga: Mas el justo está confiado como un leoncillo”
— Proverbios 28:1
“Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé”
— Isaías 41:13
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”
— 2 Timoteo 4:7
“Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8
“Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo”
— Mateo 14:27
“Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores”
— Salmos 34:4
“Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”
— Salmos 46:1
“Mas también si alguna cosa padecéis por hacer bien, sois bienaventurados. Por tanto, no temáis por el temor de ellos, ni seáis turbados”
— 1 Pedro 3:14
“¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
— Romanos 8:31
“Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes: porque así hará Jehová á todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis”
— Josué 10:25
“De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Jehová”
— Salmos 112:7
“Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual pondrá mis pies como de ciervas, Y me hará andar sobre mis alturas”
— Habacuc 3:19
“Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre”
— Romanos 8:15
“Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino”
— Salmos 119:105
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“PUES tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”
— 2 Timoteo 2:1
“De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me hará el hombre”
— Hebreos 13:6
“Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar”
— Sofonías 3:17
“Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud”
— Salmos 118:14
“Añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl á David: Ve, y Jehová sea contigo”
— 1 Samuel 17:37
“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad”
— Salmos 91:4
“Nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación”
— 2 Corintios 1:7
“No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino”
— Lucas 12:32
“Cántico gradual. LOS que confían en Jehová Son como el monte de Sión que no deslizará: estará para siempre”
— Salmos 125:1
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado”
— Salmos 119:114
“Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra”
— Salmos 144:1
“Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo”
— 1 Tesalonicenses 5:8