
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 41 Versículos de la Biblia sobre el egoísmo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros”
— Filipenses 2:3
“No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros”
— Gálatas 5:26
“Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”
— Santiago 3:16
“ASI que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos”
— Romanos 15:1
“Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad”
— 2 Timoteo 3:2
“La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha”
— 1 Corintios 13:4
“Llamando á la gente con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que quisiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame”
— Marcos 8:34
“Decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame”
— Lucas 9:23
“Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor”
— Mateo 20:26
“A él conviene crecer, mas á mí menguar”
— Juan 3:30
“Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo”
— 1 Juan 2:16
“L altivo de ánimo suscita contiendas: Mas el que en Jehová confía, medrará”
— Proverbios 28:25
“Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros”
— Tito 3:3
“Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupción. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á la servidumbre del que lo venció”
— 2 Pedro 2:19
“Porque temo que cuando llegare, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, murmuaciones, elaciones, bandos”
— 2 Corintios 12:20
“Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden á los hombres en perdición y muerte”
— 1 Timoteo 6:9
“Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios”
— 1 Pedro 2:16
“Con todo engaño de iniquidad en los que perecen; por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”
— 2 Tesalonicenses 2:10
“Ninguno busque su propio bien, sino el del otro”
— 1 Corintios 10:24
“Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”
— Hebreos 13:5
“SEGUN su antojo busca el que se desvía, Y se entremete en todo negocio”
— Proverbios 18:1
“Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?”
— 1 Juan 3:17
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”
— Santiago 4:3
“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros”
— Gálatas 5:13
“Por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos”
— 2 Corintios 5:15
“Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?”
— 1 Juan 4:20
“Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible, marido de una mujer, solícito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar”
— 1 Timoteo 3:2
“Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad”
— Tito 2:7
“Porque nuestra exhortación no fué de error, ni de inmundicia, ni por engaño”
— 1 Tesalonicenses 2:3
“L deseo de los justos es solamente bien: Mas la esperanza de los impíos es enojo”
— Proverbios 11:23
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre”
— 2 Corintios 9:7
“Andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave”
— Efesios 5:2
“Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría”
— Colosenses 3:5
“Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón”
— Mateo 6:24
“Díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15
“No os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual también á lo de los otros”
— Filipenses 2:4
“L pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace”
— Santiago 4:17