
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 41 Versículos de la Biblia sobre el hambre de Dios, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos”
— Mateo 5:6
“Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía”
— Salmos 42:1
“Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas”
— Salmos 63:1
“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”
— Juan 6:35
“Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien”
— Salmos 34:10
“Porque sació al alma menesterosa, Y llenó de bien al alma hambrienta”
— Salmos 107:9
“A TODOS los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed. Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche”
— Isaías 55:1
“Me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo”
— Salmos 84:2
“Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios”
— Mateo 4:4
“Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca”
— Salmos 119:103
“Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca”
— Salmos 119:103
“Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”
— Juan 4:14
“O soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”
— Juan 6:51
“O soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he”
— Salmos 81:10
“¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oidme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura”
— Isaías 55:2
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”
— Lucas 6:21
“Salmo de David. JEHOVA es mi pastor; nada me faltará”
— Salmos 23:1
“Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón”
— Salmos 37:4
“Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”
— Santiago 4:8
“A fin de conocerle, y la virtud de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, en conformidad á su muerte”
— Filipenses 3:10
“En él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad”
— Colosenses 2:10
“Me mostrarás la senda de la vida: Hartura de alegrías hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre”
— Salmos 16:11
“Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”
— Salmos 27:8
“Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé”
— Isaías 41:17
“Porque sació al alma menesterosa, Y llenó de bien al alma hambrienta”
— Salmos 107:9
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan”
— Salmos 119:2
“A los hambrientos hinchió de bienes; Y á los ricos envió vacíos”
— Lucas 1:53
“Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente”
— Salmos 145:16
“Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí y beba”
— Juan 7:37
“Díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente”
— Apocalipsis 21:6
“Les das, recogen; Abres tu mano, hártanse de bien”
— Salmos 104:28
“Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan”
— Salmos 37:25
“Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo”
— Salmos 119:20
“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia”
— Colosenses 1:9
“El que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo”
— Salmos 119:20
“Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”
— Mateo 11:28
“Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra”
— Salmos 119:58