
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 37 Versículos de la Biblia sobre el tesoro en el cielo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan”
— Mateo 6:20
“Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y da lo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme”
— Mateo 19:21
“Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe”
— Lucas 12:33
“Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme”
— Lucas 18:22
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladronas minan y hurtan”
— Mateo 6:19
“Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón”
— Mateo 6:24
“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir”
— Lucas 6:38
“Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”
— Hebreos 13:5
“Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos”
— 1 Pedro 1:4
“Yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas”
— Lucas 16:9
“O te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”
— Apocalipsis 3:18
“No aprovecharán las riquezas en el día de la ira: Mas la justicia librará de muerte”
— Proverbios 11:4
“Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”
— Mateo 13:44
“Ntonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”
— Marcos 10:21
“Díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15
“N la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros”
— Juan 14:2
“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20
“No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas”
— 2 Corintios 4:18
“Sperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo”
— Tito 2:13
“No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella”
— Salmos 62:10
“O amo á los que me aman; Y me hallan los que madrugando me buscan”
— Proverbios 8:17
“Vuestro oro y plata están corrompidos de orín; y su orín os será testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días”
— Santiago 5:3
“El que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa”
— Mateo 13:22
“La que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto”
— Lucas 8:14
“Cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”
— 1 Pedro 5:4
“Las doce puertas eran doce perlas, en cada una, una; cada puerta era de una perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro como vidrio trasparente”
— Apocalipsis 21:21
“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor”
— Mateo 25:21
“Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, que es Dios”
— Juan 6:27
“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 7:21
“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida”
— 2 Timoteo 4:8
“Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman”
— Santiago 1:12
“He aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra”
— Apocalipsis 22:12
“Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”
— Lucas 21:34
“N todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir”
— Hechos 20:35
“Todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible”
— 1 Corintios 9:25
“Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?”
— Mateo 16:26
“Si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”
— Romanos 8:17