
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 39 Versículos de la Biblia sobre exponer su cuerpo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto”
— Romanos 12:1
“Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios”
— 1 Corintios 10:31
“Por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos”
— 2 Corintios 5:15
“Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumento de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia”
— Romanos 6:13
“Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor”
— 1 Tesalonicenses 4:4
“Amados, yo os ruego como á extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”
— 1 Pedro 2:11
“Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias”
— Gálatas 5:24
“Pero fornicación y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos”
— Efesios 5:3
“Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría”
— Colosenses 3:5
“Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”
— 1 Corintios 6:20
“Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”
— Tito 2:14
“Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, u oro, ó perlas, ó vestidos costosos”
— 1 Timoteo 2:9
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Por precio sois comprados; no os hagáis siervos de los hombres”
— 1 Corintios 7:23
“ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios”
— 2 Corintios 7:1
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas”
— Efesios 2:10
“Ngañosa es la gracia, y vana la hermosura: La mujer que teme á Jehová, ésa será alabada”
— Proverbios 31:30
“SED imitadores de mí, así como yo de Cristo”
— 1 Corintios 11:1
“Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte”
— Filipenses 1:20
“Tales cosas tienen á la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne”
— Colosenses 2:23
“Misericordia y verdad no te desamparen; Atalas á tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón”
— Proverbios 3:3
“No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”
— 1 Corintios 15:33
“Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor”
— 2 Corintios 3:18
“Nseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente”
— Tito 2:12
“Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo”
— 1 Juan 2:16
“Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo”
— Gálatas 6:14
“Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”
— Santiago 4:4
“Porque así también se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas á sus maridos”
— 1 Pedro 3:5
“PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado”
— 1 Pedro 4:1
“Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho la voluntad de los Gentiles, cuando conversábamos en lascivias, en concupiscencias, en embriagueces, abominables idolatrías”
— 1 Pedro 4:3
“Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré”
— 2 Corintios 6:17
“Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; ùmas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios”
— Hebreos 13:4
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”
— 1 Juan 2:15
“Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano”
— Romanos 14:13
“Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero á los que son flacos”
— 1 Corintios 8:9
“A que dejéis, cuanto á la pasada manera de vivir; el viejo hombre que está viciado conforme á los deseos de error”
— Efesios 4:22
“Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado”
— 1 Corintios 9:27
“Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina”
— 2 Timoteo 4:2