
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre Jonás, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“FUÉ palabra de Jehová á Jonás, hijo de Amittai, diciendo”
— Jonás 1:1
“Dijo: Clamé de mi tribulación á Jehová, Y él me oyó; Del vientre del sepulcro clamé, Y mi voz oiste”
— Jonás 2:2
“FUÉ palabra de Jehová segunda vez á Jonás, diciendo”
— Jonás 3:1
“Oró á Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo á Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo á enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”
— Jonás 4:2
“MAS Jehová había prevenido un gran pez que tragase á Jonás: y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”
— Jonás 1:17
“Mandó Jehová al pez, y vomitó á Jonás en tierra”
— Jonás 2:10
“Vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino: y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo”
— Jonás 3:10
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“O empero con voz de alabanza te sacrificaré; Pagaré lo que prometí. La salvación pertenece á Jehová”
— Jonás 2:9
“Preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le defendiese de su mal: y Jonás se alegró grandemente por la calabacera”
— Jonás 4:6
“Tomaron á Jonás, y echáronlo á la mar; y la mar se quietó de su furia”
— Jonás 1:15
“Descendí á las raíces de los montes; La tierra echó sus cerraduras sobre mí para siempre: Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío”
— Jonás 2:6
“Los hombres de Nínive creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos”
— Jonás 3:5
“Oró á Jehová, y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo á Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo á enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”
— Jonás 4:2
“L les respondió: Tomadme, y echadme á la mar, y la mar se os quietará: porque yo sé que por mí ha venido esta grande tempestad sobre vosotros”
— Jonás 1:12
“Oró Jonás desde el vientre del pez á Jehová su Dios”
— Jonás 2:1
“Vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino: y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo”
— Jonás 3:10
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“Yo dije: Echado soy de delante de tus ojos: Mas aun veré tu santo templo”
— Jonás 2:4
“Comenzó Jonás á entrar por la ciudad, camino de un día, y pregonaba diciendo: De aquí á cuarenta días Nínive será destruida”
— Jonás 3:4
“Cuando mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová; Y mi oración entró hasta ti en tu santo templo”
— Jonás 2:7
“Mas Jehová hizo levantar un gran viento en la mar, é hízose una tan gran tempestad en la mar, que pensóse se rompería la nave”
— Jonás 1:4
“¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?”
— Jonás 3:9
“Acaeció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano; y el sol hirió á Jonás en la cabeza, y desmayábase, y se deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que mi vida”
— Jonás 4:8
“Chásteme en el profundo, en medio de los mares, Y rodeóme la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”
— Jonás 2:3
“Llegó el negocio hasta el rey de Nínive, y levantóse de su silla, y echó de sí su vestido, y cubrióse de saco, y se sentó sobre ceniza”
— Jonás 3:6
“Dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció”
— Jonás 4:10
“Mas Jehová hizo levantar un gran viento en la mar, é hízose una tan gran tempestad en la mar, que pensóse se rompería la nave”
— Jonás 1:4
“Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; La ova se enredó á mi cabeza”
— Jonás 2:5
“Ntonces dijo Dios á Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte”
— Jonás 4:9
“Aquellos hombres trabajaron por tornar la nave á tierra; mas no pudieron, porque la mar iba á más, y se embravecía sobre ellos”
— Jonás 1:13
“Levántate, y ve á Nínive, aquella gran ciudad, y publica en ella el pregón que yo te diré”
— Jonás 3:2
“Los que guardan las vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan”
— Jonás 2:8
“Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?”
— Jonás 4:4
“Dijéronle: ¿Qué te haremos, para que la mar se nos quiete? porque la mar iba á más, y se embravecía”
— Jonás 1:11
“Hizo pregonar y anunciar en Nínive, por mandado del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento, ni beban agua”
— Jonás 3:7
“Mas Dios preparó un gusano al venir la mañana del día siguiente, el cual hirió á la calabacera, y secóse”
— Jonás 4:7
“Él les respondió: Hebreo soy, y temo á Jehová, Dios de los cielos, que hizo la mar y la tierra”
— Jonás 1:9
“Que se cubran de saco los hombres y los animales, y clamen á Dios fuertemente: y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que está en sus manos”
— Jonás 3:8
“Chásteme en el profundo, en medio de los mares, Y rodeóme la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”
— Jonás 2:3
“Salióse Jonás de la ciudad, y asentó hacia el oriente de la ciudad, é hízose allí una choza, y se sentó debajo de ella á la sombra, hasta ver qué sería de la ciudad”
— Jonás 4:5