
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 43 Versículos de la Biblia sobre la división, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada”
— Mateo 10:34
“Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”
— Santiago 3:16
“¿Pensáis que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas disensión”
— Lucas 12:51
“Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”
— 1 Corintios 1:10
“Solícitos á guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”
— Efesios 4:3
“L testigo falso que habla mentiras, Y el que enciende rencillas entre los hermanos”
— Proverbios 6:19
“Os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de ellos”
— Romanos 16:17
“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”
— 2 Corintios 13:11
“Si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros”
— Gálatas 5:15
“Rehusa hombre hereje, después de una y otra amonestación”
— Tito 3:10
“L que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía”
— 1 Juan 2:9
“Mpero las cuestiones necias y sin sabiduría desecha, sabiendo que engendran contiendas”
— 2 Timoteo 2:23
“Finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”
— 1 Pedro 3:8
“Así que había disensión entre la gente acerca de él”
— Juan 7:43
“Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo”
— 1 Corintios 11:18
“Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros”
— Romanos 14:19
“A los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras; enseñando lo que no conviene, por torpe ganancia”
— Tito 1:11
“Si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence”
— 2 Tesalonicenses 3:14
“S hinchado, nada sabe, y enloquece acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, maledicencias, malas sospechas”
— 1 Timoteo 6:4
“Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: bienvenido”
— 2 Juan 1:10
“Cántico gradual: de David. MIRAD cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos igualmente en uno”
— Salmos 133:1
“Ciertamente la soberbia parirá contienda: Mas con los avisados es la sabiduría”
— Proverbios 13:10
“No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”
— 2 Corintios 6:14
“Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros”
— Filipenses 2:3
“Sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección”
— Colosenses 3:14
“DEJANDO pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones”
— 1 Pedro 2:1
“Jesús, como sabía los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá”
— Mateo 12:25
“Hubo tal contención entre ellos, que se apartaron el uno del otro; y Bernabé tomando á Marcos, navegó á Cipro”
— Hechos 15:39
“Que los tengáis en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos con los otros”
— 1 Tesalonicenses 5:13
“Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados”
— Hebreos 12:15
“Mpero las cuestiones necias y sin sabiduría desecha, sabiendo que engendran contiendas”
— 2 Timoteo 2:23
“Porque todavía sois carnales: pues habiendo entre vosotros celos, y contiendas, y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?”
— 1 Corintios 3:3
“Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías”
— Gálatas 5:20
“¿DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?”
— Santiago 4:1
“Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?”
— 1 Juan 4:20
“Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús”
— Romanos 15:5
“Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros”
— 1 Corintios 12:25
“Oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”
— Apocalipsis 12:10
“L hombre perverso levanta contienda; Y el chismoso aparta los mejores amigos”
— Proverbios 16:28
“Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios”
— Mateo 5:9
“Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste”
— Juan 17:21
“No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia”
— 1 Pedro 3:9