
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 37 Versículos de la Biblia sobre la expulsión de demonios, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas”
— Marcos 16:17
“He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”
— Lucas 10:19
“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8
“JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades”
— Lucas 9:1
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre”
— Juan 14:12
“Si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Mateo 12:28
“Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados”
— Hechos 8:7
“Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros”
— Lucas 11:20
“Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora”
— Mateo 17:18
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12
“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo”
— 1 Juan 4:4
“Como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos”
— Mateo 8:16
“Les dijo: Id, y decid á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer día soy consumado”
— Lucas 13:32
“Sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocían”
— Marcos 1:34
“Hubo espanto en todos, y hablaban unos á otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda á los espíritus inmundos, y salen?”
— Lucas 4:36
“Aun de las ciudades vecinas concurría multitud á Jerusalem, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; los cuales todos eran curados”
— Hechos 5:16
“(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)”
— 2 Corintios 10:4
“Llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”
— Mateo 28:18
“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38
“Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo”
— Marcos 5:8
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”
— Efesios 6:12
“Despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo”
— Colosenses 2:15
“Ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte”
— Apocalipsis 12:11
“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”
— Juan 8:36
“Ntonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía”
— Mateo 12:22
“Algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios”
— Lucas 8:2
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12
“Vienen á Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado y vestido, y en su juicio cabal; y tuvieron miedo”
— Marcos 5:15
“Algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios”
— Lucas 8:2
“Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueará su casa”
— Mateo 12:29
“Esto fué notorio á todos, así Judíos como Griegos, los que habitaban en Efeso: y cayó temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Señor Jesús”
— Hechos 19:17
“Oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”
— Apocalipsis 12:10
“Hubo espanto en todos, y hablaban unos á otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda á los espíritus inmundos, y salen?”
— Lucas 4:36
“Llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”
— Mateo 28:18
“Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”
— Juan 14:13
“Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados”
— Hechos 8:7