
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 40 Versículos de la Biblia sobre la limpieza, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios”
— Mateo 5:8
“Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”
— Santiago 4:8
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí”
— Salmos 51:10
“ASI que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios”
— 2 Corintios 7:1
“Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia”
— Hebreos 10:22
“Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra”
— Efesios 5:26
“Todas las cosas son limpias á los limpios; mas á los contaminados é infieles nada es limpio: antes su alma y conciencia están contaminadas”
— Tito 1:15
“Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”
— 1 Juan 1:7
“ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto”
— Romanos 12:1
“Esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios”
— 1 Corintios 6:11
“Venid luego, dirá Jehová, y estemos á cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán á ser como blanca lana”
— Isaías 1:18
“Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación”
— 1 Tesalonicenses 4:7
“Así que, si alguno se limpiare de estas cosas, será vaso para honra, santificado, y útil para los usos del Señor, y aparejado para todo buena obra”
— 2 Timoteo 2:21
“Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia”
— Colosenses 3:12
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
— 2 Corintios 5:17
“Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos”
— Juan 13:10
“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad”
— Apocalipsis 22:14
“Abominación son á Jehová los pensamientos del malo: Mas las expresiones de los limpios son limpias”
— Proverbios 15:26
“Vestir el nuevo hombre que es criado conforme á Dios en justicia y en santidad de verdad”
— Efesios 4:24
“Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”
— 1 Pedro 1:16
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”
— Salmos 119:9
“Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio”
— Mateo 23:26
“No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo”
— Tito 3:5
“La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo”
— Santiago 1:27
“Cualquiera que tiene esta esperanza en él, se purifica, como él también es limpio”
— 1 Juan 3:3
“Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios”
— Levítico 20:7
“Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré”
— 2 Corintios 6:17
“Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza”
— 1 Timoteo 4:12
“Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; limpiaos los que lleváis los vasos de Jehová”
— Isaías 52:11
“O te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas”
— Apocalipsis 3:18
“Tus ojos miren lo recto, Y tus párpados en derechura delante de ti”
— Proverbios 4:25
“Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seáis en santas y pías conversaciones”
— 2 Pedro 3:11
“N aquel tiempo habrá manantial abierto para la casa de David y para los moradores de Jerusalem, para el pecado y la inmundicia”
— Zacarías 13:1
“No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”
— 1 Corintios 15:33
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”
— Filipenses 4:8
“Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él”
— 1 Juan 2:29
“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”
— 2 Corintios 13:11
“N el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él”
— Colosenses 1:22
“Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y da lo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme”
— Mateo 19:21
“Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”
— Tito 2:14