
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 39 Versículos de la Biblia sobre la opresión demoníaca, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”
— Lucas 10:19
“(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)”
— 2 Corintios 10:4
“Estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas”
— Marcos 16:17
“A no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí”
— Juan 14:30
“Si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Mateo 12:28
“Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros”
— Lucas 11:20
“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza”
— 2 Timoteo 1:7
“Respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco y sé quién es Pablo: mas vosotros ¿quiénes sois?”
— Hechos 19:15
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”
— Efesios 6:12
“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo”
— 1 Juan 4:4
“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“Ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte”
— Apocalipsis 12:11
“Como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos”
— Mateo 8:16
“Á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatar la de esta ligadura en día de sábado?”
— Lucas 13:16
“Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados”
— Hechos 8:7
“Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo”
— Marcos 5:8
“¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel?”
— 2 Corintios 6:15
“Despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo”
— Colosenses 2:15
“Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios”
— 1 Corintios 10:20
“Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”
— Juan 8:44
“L que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”
— 1 Juan 3:8
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12
“Se zafen del lazo del diablo, en que están cuativos á voluntad de él”
— 2 Timoteo 2:26
“El diablo que los engañaba, fué lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás”
— Apocalipsis 20:10
“Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueará su casa”
— Mateo 12:29
“(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)”
— Lucas 8:29
“No es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz”
— 2 Corintios 11:14
“Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió á usar de juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda”
— Judas 1:9
“El espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y atormentábale el espíritu malo de parte de Jehová”
— 1 Samuel 16:14
“Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mí, dijo Jehová”
— Isaías 54:17
“L ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende”
— Salmos 34:7
“Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré á todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. YO JEHOVA”
— Éxodo 12:12
“Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia á los principados y potestades en los cielos”
— Efesios 3:10
“A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos”
— 2 Tesalonicenses 2:9
“L tal sea entregado á Satanás para muerte de la carne, porque el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús”
— 1 Corintios 5:5
“Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los rudimentos del mundo”
— Gálatas 4:3
“Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”
— Colosenses 1:13
“L cual está á la diestra de Dios, habiendo subido al cielo; estando á él sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes”
— 1 Pedro 3:22