
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 37 Versículos de la Biblia sobre la unción de los enfermos, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”
— Santiago 5:14
“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados”
— Santiago 5:15
“Echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite á muchos enfermos, y sanaban”
— Marcos 6:13
“Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”
— Marcos 16:18
“Llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él”
— Lucas 10:34
“Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”
— Hechos 3:6
“Ananías entonces fué, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo”
— Hechos 9:17
“Aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres y de disentería: al cual Pablo entró, y después de haber orado, le puso las manos encima, y le sanó”
— Hechos 28:8
“A otro, fe por el mismo Espíritu, y á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”
— 1 Corintios 12:9
“L cual nos libró y libra de tanta muerte; en el cual esperamos que aun nos librará”
— 2 Corintios 1:10
“Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por respeto de muchos, por muchos sean hechas gracias por nosotros”
— 2 Corintios 1:11
“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18
“Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”
— Hebreos 13:8
“L es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3
“L sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas”
— Salmos 147:3
“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5
“Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”
— Mateo 8:17
“He aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados”
— Mateo 9:2
“Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora”
— Mateo 9:22
“Mirándo los Jesús, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible”
— Mateo 19:26
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote”
— Marcos 5:34
“Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía á Jesús en el camino”
— Marcos 10:52
“L Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados”
— Lucas 4:18
“Él dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz”
— Lucas 8:48
“Como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios”
— Lucas 17:14
“Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo”
— Lucas 18:42
“Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué”
— Juan 4:50
“Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?”
— Juan 5:6
“Habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera”
— Juan 11:43
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre”
— Juan 14:12
“Aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”
— Juan 16:23
“En ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos”
— Hechos 4:12
“Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados”
— Hechos 8:7
“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios y los pañuelos de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12
“L cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24