
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre las flores que florecen, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“ALEGRARSE han el desierto y la soledad: el yermo se gozará, y florecerá como la rosa”
— Isaías 35:1
“L justo florecerá como la palma: Crecerá como cedro en el Líbano”
— Salmos 92:12
“Hanse mostrado las flores en la tierra, El tiempo de la canción es venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola”
— Cantares 2:12
“Por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan”
— Mateo 6:28
“Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso”
— Isaías 55:12
“Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces”
— Salmos 104:12
“O seré á Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano”
— Oseas 14:5
“Porque salido el sol con ardor, la hierba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así también se marchitará el rico en todos sus caminos”
— Santiago 1:11
“Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo”
— Eclesiastés 3:11
“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva”
— Juan 12:24
“El que da simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“Cortarélos de por junto, dice Jehová. No habrá uvas en la vid, ni higos en la higuera, y caeráse la hoja; y lo que les he dado pasará de ellos”
— Jeremías 8:13
“Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su simiente, así el Señor Jehová hará brotar justicia y alabanza delante de todas las gentes”
— Isaías 61:11
“Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”
— Salmos 37:11
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado”
— Gálatas 6:9
“Porque Toda carne es como la hierba, Y toda la gloria del hombre como la flor de la hierba: Secóse la hierba, y la flor se cayó”
— 1 Pedro 1:24
“Alabadle, sol y luna: Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas”
— Salmos 148:3
“N el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”
— Apocalipsis 22:2
“Levántate, Aquilón, y ven, Austro: Sopla mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado á su huerto, Y coma de su dulce fruta”
— Cantares 4:16
“Hay quienes reparten, y les es añadido más: Y hay quienes son escasos más de lo que es justo, mas vienen á pobreza”
— Proverbios 11:24
“L que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra”
— Salmos 104:14
“Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos”
— Lucas 12:27
“Daré en el desierto cedros, espinos, arrayanes, y olivas; pondré en la soledad hayas, olmos, y álamos juntamente”
— Isaías 41:19
“Jehová respondió buenas palabras, palabras consolatorias á aquel ángel que hablaba conmigo”
— Zacarías 1:13
“Vístense los llanos de manadas, Y los valles se cubren de grano: Dan voces de júbilo, y aun cantan”
— Salmos 65:13
“Levántate, Aquilón, y ven, Austro: Sopla mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado á su huerto, Y coma de su dulce fruta”
— Cantares 4:16
“Saldrá la grama, aparecerá la hierba, Y segaránse las hierbas de los montes”
— Proverbios 27:25
“Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes”
— Salmos 92:14
“Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe”
— Gálatas 5:22
“Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos”
— Salmos 148:4
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11
“Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible”
— Mateo 17:20
“(Porque por fe andamos, no por vista;)”
— 2 Corintios 5:7
“Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová”
— Salmos 113:3
“Si bien no se dejó á sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, hinchiendo de mantenimiento y de alegría nuestros corazones”
— Hechos 14:17
“Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto”
— Jeremías 17:8
“Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”
— Salmos 37:11
“Lla es árbol de vida á los que de ella asen: Y bienaventurados son los que la mantienen”
— Proverbios 3:18
“O soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles”
— Cantares 2:1
“Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos”
— Salmos 19:1
“Cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras, por mi nombre, recibirá cien veces tanto, y heredará la vida eterna”
— Mateo 19:29
“L que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”
— Apocalipsis 2:7