
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre las plumas, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad”
— Salmos 91:4
“Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste”
— Mateo 23:37
“Jerusalem, Jerusalem! que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti: cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste”
— Lucas 13:34
“Como el águila despierta su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas”
— Deuteronomio 32:11
“Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas”
— Salmos 36:7
“Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva. TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los quebrantos”
— Salmos 57:1
“Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos”
— Salmos 91:11
“Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas”
— Salmos 17:8
“Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos á Jerusalem, amparando, librando, pasando, y salvando”
— Isaías 31:5
“Decía yo: En mi nido moriré, Y como arena multiplicaré días”
— Job 29:18
“Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste”
— Mateo 23:37
“¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?”
— Lucas 15:4
“Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré”
— Salmos 63:7
“L que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente”
— Salmos 91:1
“Ciertamente huiría lejos: Moraría en el desierto. (Selah.)”
— Salmos 55:7
“Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces”
— Salmos 104:12
“Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo”
— Salmos 38:10
“Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío”
— Salmos 84:3
“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad”
— Salmos 91:4
“Porque en vano se tenderá la red Ante los ojos de toda ave”
— Proverbios 1:17
“¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre”
— Mateo 10:29
“Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?”
— Lucas 12:24
“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán”
— Isaías 40:31
“¿Diste tú hermosas alas al pavo real, O alas y plumas al avestruz?”
— Job 39:13
“Vosotros visteis lo que hice á los Egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído á mí”
— Éxodo 19:4
“Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré”
— Salmos 91:2
“Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: Con salterio, con decacordio cantaré á ti”
— Salmos 144:9
“Hanse mostrado las flores en la tierra, El tiempo de la canción es venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola”
— Cantares 2:12
“Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón, tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte: aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová”
— Jeremías 49:16
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?”
— Mateo 6:26
“¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios”
— Lucas 12:6
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos á Jerusalem, amparando, librando, pasando, y salvando”
— Isaías 31:5
“Aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos”
— Lucas 12:7
“Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces”
— Salmos 104:12
“Fueron dadas á la mujer dos alas de grande águila, para que de la presencia de la serpiente volase al desierto, á su lugar, donde es mantenida por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo”
— Apocalipsis 12:14
“Sobre el león y el basilisco pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón”
— Salmos 91:13
“Pues aun vuestros cabellos están todos contados”
— Mateo 10:30
“L rastro del águila en el aire; El rastro de la culebra sobre la peña; El rastro de la nave en medio de la mar; Y el rastro del hombre en la moza”
— Proverbios 30:19
“Dije: Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría”
— Salmos 55:6
“Tu cuello, como la torre de David, edificada para muestra; Mil escudos están colgados de ella, Todos escudos de valientes”
— Cantares 4:4
“Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca”
— Salmos 27:5