
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 45 Versículos de la Biblia sobre las ventas, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“L peso falso abominación es á Jehová: Mas la pesa cabal le agrada”
— Proverbios 11:1
“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir”
— Lucas 6:38
“Todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres”
— Colosenses 3:23
“Peso y balanzas justas son de Jehová: Obra suya son todas las pesas de la bolsa”
— Proverbios 16:11
“Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas”
— Mateo 7:12
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“L que compra dice: Malo es, malo es: Mas en apartándose, se alaba”
— Proverbios 20:14
“DE más estima es la buena fama que las muchas riquezas; Y la buena gracia más que la plata y el oro”
— Proverbios 22:1
“Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad”
— Tito 2:7
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre”
— 2 Corintios 9:7
“Mejor es el pobre que camina en su integridad, Que el de perversos caminos, y rico”
— Proverbios 28:6
“Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón”
— Mateo 6:24
“L que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”
— Lucas 16:10
“Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”
— 1 Timoteo 6:10
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”
— Santiago 4:3
“A Jehová empresta el que da al pobre, Y él le dará su paga”
— Proverbios 19:17
“CHA tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás”
— Eclesiastés 11:1
“Si pues coméis, ó bebéis, ó hacéis otra cosa, haced lo todo á gloria de Dios”
— 1 Corintios 10:31
“Disminuiránse las riquezas de vanidad: Empero multiplicará el que allega con su mano”
— Proverbios 13:11
“Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”
— Mateo 19:24
“N todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir”
— Hechos 20:35
“Allegar tesoros con lengua de mentira, Es vanidad desatentada de aquellos que buscan la muerte”
— Proverbios 21:6
“L impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da”
— Salmos 37:21
“Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”
— Hebreos 13:5
“Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios”
— 1 Pedro 4:10
“N el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al Señor”
— Romanos 12:11
“Alborota su casa el codicioso: Mas el que aborrece las dádivas vivirá”
— Proverbios 15:27
“Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”
— 2 Timoteo 2:15
“La mano negligente hace pobre: Mas la mano de los diligentes enriquece”
— Proverbios 10:4
“L que oprime al pobre para aumentarse él, Y que da al rico, ciertamente será pobre”
— Proverbios 22:16
“Que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado”
— 1 Tesalonicenses 4:11
“L que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, obrando con sus manos lo que es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad”
— Efesios 4:28
“N toda labor hay fruto: Mas la palabra de los labios solamente empobrece”
— Proverbios 14:23
“Díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15
“Me he hecho á los flacos flaco, por ganar á los flacos: á todos me he hecho todo, para que de todo punto salve á algunos”
— 1 Corintios 9:22
“Hizo telas, y vendió; Y dió cintas al mercader”
— Proverbios 31:24
“Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?”
— 1 Juan 3:17
“Procurando las cosas honestas, no sólo delante del Señor, mas aun delante de los hombres”
— 2 Corintios 8:21
“Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor”
— Mateo 25:21
“Considera atentamente el aspecto de tus ovejas; Pon tu corazón á tus rebaños”
— Proverbios 27:23
“Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres”
— Tito 3:8
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará”
— Juan 12:26
“¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oidme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura”
— Isaías 55:2
“Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas”
— 1 Corintios 16:2