
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 30 Versículos de la Biblia sobre los gemelos, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Como se cumplieron sus días para parir, he aquí mellizos en su vientre”
— Génesis 25:24
“Salió el primero rubio, y todo él velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú”
— Génesis 25:25
“Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los parió”
— Génesis 25:26
“Vió Jehová que Lea era aborrecida, y abrió su matriz; pero Rachêl era estéril”
— Génesis 29:31
“Llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo”
— Génesis 30:24
“Amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores”
— Génesis 37:3
“Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; yo les oí decir: Vamos á Dothán. Entonces José fué tras de sus hermanos, y hallólos en Dothán”
— Génesis 37:17
“Dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador”
— Génesis 37:19
“Venid, y vendámosle á los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; que nuestro hermano es nuestra carne. Y sus hermanos acordaron con él”
— Génesis 37:27
“Como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos á José de la cisterna, y trajéronle arriba, y le vendieron á los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron á José á Egipto”
— Génesis 37:28
“He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3
“Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“He aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril”
— Lucas 1:36
“Aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fué llena del Espíritu Santo”
— Lucas 1:41
“Se quedó María con ella como tres meses: después se volvió á su casa”
— Lucas 1:56
“Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi”
— Juan 1:48
“No solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados”
— Juan 11:52
“Si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”
— Romanos 8:17
“Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa”
— Gálatas 4:28
“Mpero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora”
— Gálatas 4:29
“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido”
— Hebreos 11:11
“Por lo cual también, de uno, y ése ya amortecido, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena inmunerable que está á la orilla de la mar”
— Hebreos 11:12
“L, de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas”
— Santiago 1:18
“¿No fué justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar?”
— Santiago 2:21
“Oí el número de los señalados: ciento cuarenta y cuatro mil señalados de todas las tribus de los hijos de Israel”
— Apocalipsis 7:4
“Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos”
— Apocalipsis 7:9
“Respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?”
— Apocalipsis 7:13
“Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero”
— Apocalipsis 7:14
“MIRÉ, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes”
— Apocalipsis 14:1
“Stos son los que con mujeres no fueron contaminados; porque son vírgenes. Estos, los que siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y para el Cordero”
— Apocalipsis 14:4