
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 45 Versículos de la Biblia sobre los guerreros de oración, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos”
— Efesios 6:18
“Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16
“AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres”
— 1 Timoteo 2:1
“Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias”
— Colosenses 4:2
“Orad sin cesar”
— 1 Tesalonicenses 5:17
“PROPUSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar”
— Lucas 18:1
“Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias”
— Filipenses 4:6
“Esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye”
— 1 Juan 5:14
“Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias”
— Salmos 34:17
“Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá”
— Marcos 11:24
“Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración”
— Romanos 12:12
“Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré”
— Salmos 91:15
“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“Lejos está Jehová de los impíos: Mas él oye la oración de los justos”
— Proverbios 15:29
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”
— Juan 16:24
“Doy gracias á Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar tengo memoria de ti en mis oraciones noche y día”
— 2 Timoteo 1:3
“Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”
— Salmos 145:18
“Será que antes que clamen, responderé yo; aun estando ellos hablando, yo habré oído”
— Isaías 65:24
“Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público”
— Mateo 6:6
“Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración”
— 1 Pedro 4:7
“Invócame en el día de la angustia: Te libraré, y tú me honrarás”
— Salmos 50:15
“Ntonces me invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré”
— Jeremías 29:12
“Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz”
— Salmos 55:17
“Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”
— Salmos 145:18
“Meteré en el fuego la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y probarélos como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío: y él dirá: Jehová es mi Dios”
— Zacarías 13:9
“Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”
— Salmos 141:2
“O te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra”
— Salmos 17:6
“Con todo, tú atenderás á la oración de tu siervo, y á su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo propicio el clamor y oración que tu siervo hace hoy delante de ti”
— 1 Reyes 8:28
“Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entróse en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem, hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes”
— Daniel 6:10
“Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho”
— Juan 15:7
“Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él”
— Hechos 12:5
“Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por respeto de muchos, por muchos sean hechas gracias por nosotros”
— 2 Corintios 1:11
“Scucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento á la voz de mis ruegos”
— Salmos 86:6
“¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos”
— Santiago 5:13
“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos á sus oraciones: Pero el rostro del Señor está sobre aquellos que hacen mal”
— 1 Pedro 3:12
“Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra”
— Salmos 119:147
“La paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:7
“Sperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)”
— Salmos 62:8
“Todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”
— Mateo 21:22
“Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”
— Isaías 55:6
“Asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”
— Romanos 8:26
“Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”
— Salmos 141:2