
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 46 Versículos de la Biblia sobre los sufrimientos de Jesús, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, y no lo estimamos”
— Isaías 53:3
“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5
“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca”
— Isaías 53:7
“Estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”
— Lucas 22:44
“Como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu”
— Juan 19:30
“Yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú”
— Mateo 26:39
“Cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
— Mateo 27:46
“Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios”
— Hebreos 12:2
“L cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Porque también Cristo padeció una vez por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”
— 1 Pedro 3:18
“Mpero, Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer”
— Hechos 3:18
“Sea notorio á todos vosotros, y á todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano”
— Hechos 4:10
“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8
“Si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”
— Romanos 8:17
“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21
“Hallado en la condición como hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”
— Filipenses 2:8
“Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados”
— Hebreos 2:18
“Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”
— Hebreos 4:15
“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fué muerto por nuestros pecados conforme á las Escrituras”
— 1 Corintios 15:3
“Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas”
— 1 Pedro 2:21
“Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”
— Mateo 20:28
“Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, y dar su vida en rescate por muchos”
— Marcos 10:45
“Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas por esto he venido en esta hora”
— Juan 12:27
“¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?”
— Lucas 24:26
“Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos”
— Isaías 50:6
“Levántate, oh espada, sobre el pastor, y sobre el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y se derramarán las ovejas: mas tornaré mi mano sobre los chiquitos”
— Zacarías 13:7
“Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas”
— Salmos 22:14
“Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies”
— Salmos 22:16
“Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes”
— Salmos 22:18
“La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé”
— Salmos 69:20
“Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre”
— Salmos 69:21
“Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo”
— Salmos 38:10
“De Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre”
— Apocalipsis 1:5
“Cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación”
— Apocalipsis 5:9
“O Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”
— Apocalipsis 1:9
“Ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte”
— Apocalipsis 12:11
“Estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS”
— Apocalipsis 19:13
“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación”
— 2 Corintios 1:5
“A fin de conocerle, y la virtud de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, en conformidad á su muerte”
— Filipenses 3:10
“Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia”
— Colosenses 1:24
“Después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle”
— Mateo 27:31
“Llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús”
— Lucas 23:26
“Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron”
— Juan 19:16
“Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud”
— Hebreos 9:28
“PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado”
— 1 Pedro 4:1