
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 40 Versículos de la Biblia sobre morar en la presencia de Dios, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“L que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente”
— Salmos 91:1
“Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”
— Salmos 27:4
“Me mostrarás la senda de la vida: Hartura de alegrías hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre”
— Salmos 16:11
“Stad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí”
— Juan 15:4
“Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada”
— Juan 14:23
“Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro”
— Hebreos 4:16
“Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él”
— Salmos 34:8
“Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón”
— Salmos 37:4
“En cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras”
— Salmos 73:28
“Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”
— Santiago 4:8
“Él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar”
— Éxodo 33:14
“Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos”
— Salmos 91:11
“Hasta que halle lugar para Jehová, Moradas para el Fuerte de Jacob”
— Salmos 132:5
“A, pueblo mío, éntrate en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la ira”
— Isaías 26:20
“¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo”
— 2 Corintios 6:16
“Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á ti, Para que habite en tus atrios: Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo”
— Salmos 65:4
“Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía”
— Salmos 42:1
“Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán”
— Salmos 63:3
“Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar”
— Sofonías 3:17
“Nseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
— Mateo 28:20
“Oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos”
— Apocalipsis 21:3
“Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud”
— Salmos 118:14
“Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”
— Salmos 46:1
“Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad”
— Salmos 84:10
“Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre”
— Salmos 91:14
“Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas”
— Salmos 63:1
“Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”
— Salmos 27:8
“Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, á la oración en este lugar”
— 2 Crónicas 7:15
“Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación”
— Salmos 91:9
“A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido”
— Salmos 16:8
“La maldición de Jehová está en la casa del impío; Mas él bendecirá la morada de los justos”
— Proverbios 3:33
“Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario”
— Salmos 68:24
“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Entre tanto que ellos hablaban estas cosas, él se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz á vosotros”
— Lucas 24:36
“Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”
— Colosenses 3:3
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino”
— Salmos 119:105
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”
— 1 Corintios 3:16
“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18