
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 44 Versículos de la Biblia sobre ofender a las personas, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar”
— Mateo 18:6
“Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego”
— Mateo 5:22
“A SUS discípulos dice: Imposible es que no vengan escándalos; mas ay de aquél por quien vienen”
— Lucas 17:1
“Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano”
— Romanos 14:13
“Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero á los que son flacos”
— 1 Corintios 8:9
“Si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros”
— Gálatas 5:15
“Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca”
— Colosenses 3:8
“Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”
— Santiago 3:16
“No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia”
— 1 Pedro 3:9
“L hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte: Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar”
— Proverbios 18:19
“L que cubre la prevaricación, busca amistad: Mas el que reitera la palabra, aparta al amigo”
— Proverbios 17:9
“La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra es disimular la ofensa”
— Proverbios 19:11
“Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas”
— Mateo 7:12
“Como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros”
— Lucas 6:31
“No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”
— Romanos 12:17
“ASI que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos”
— Romanos 15:1
“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”
— 2 Corintios 13:11
“Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo”
— Efesios 4:32
“Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Crito os perdonó, así también hacedlo vosotros”
— Colosenses 3:13
“Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez”
— Santiago 4:11
“Contra el anciano no recibas acusación sino con dos ó tres testigos”
— 1 Timoteo 5:19
“Que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”
— Tito 3:2
“Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados”
— Hebreos 12:15
“Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permaneciente en sí”
— 1 Juan 3:15
“Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?”
— 1 Juan 4:20
“LA blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor”
— Proverbios 15:1
“L hombre perverso levanta contienda; Y el chismoso aparta los mejores amigos”
— Proverbios 16:28
“L que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias”
— Proverbios 21:23
“NO juzguéis, para que no seáis juzgados”
— Mateo 7:1
“No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados”
— Lucas 6:37
“Ste es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado”
— Juan 15:12
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros”
— Juan 13:34
“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“Que el siervo del Señor no debe ser litigioso, sino manso para con todos, apto para enseñar, sufrido”
— 2 Timoteo 2:24
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse”
— Santiago 1:19
“Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida”
— Santiago 3:17
“Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros”
— Filipenses 2:3
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno”
— Colosenses 4:6
“Si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence”
— 2 Tesalonicenses 3:14
“DEJANDO pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones”
— 1 Pedro 2:1
“Quien cuando le maldecían no retornaba maldición: cuando padecía, no amenazaba, sino remitía la causa al que juzga justamente”
— 1 Pedro 2:23
“L que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él”
— 1 Juan 2:10
“Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: bienvenido”
— 2 Juan 1:10