
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 41 Versículos de la Biblia sobre el compromiso mutuo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros”
— Juan 13:34
“Considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras”
— Hebreos 10:24
“Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo”
— Gálatas 6:2
“Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor”
— Efesios 4:2
“Sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección”
— Colosenses 3:14
“Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros”
— Romanos 12:10
“Amados, si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos á otros”
— 1 Juan 4:11
“Por lo cual, consolaos los unos á los otros, y edificaos los unos á los otros, así como lo hacéis”
— 1 Tesalonicenses 5:11
“El segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo”
— Mateo 22:39
“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad”
— 1 Juan 3:18
“Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios”
— Romanos 15:7
“Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo”
— Efesios 4:32
“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”
— 2 Corintios 13:11
“Aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos necesarios, para que no sean sin fruto”
— Tito 3:14
“Habiendo purificado vuestra almas en la obediencia de la verdad, por el Espíritu, en caridad hermanable sin fingimiento, amaos unos á otros entrañablemente de corazón puro”
— 1 Pedro 1:22
“Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“PERMANEZCA el amor fraternal”
— Hebreos 13:1
“N todo tiempo ama el amigo; Y el hermano para la angustia es nacido”
— Proverbios 17:17
“Carísimos, amémonos unos á otros; porque el amor es de Dios. Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios”
— 1 Juan 4:7
“Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16
“Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”
— 1 Corintios 1:10
“Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo; para que, ó sea que vaya á veros, ó que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fe del evangelio”
— Filipenses 1:27
“Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Crito os perdonó, así también hacedlo vosotros”
— Colosenses 3:13
“Si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un infiel”
— 1 Timoteo 5:8
“L amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo bueno”
— Romanos 12:9
“Á vosotros multiplique el Señor, y haga abundar el amor entre vosotros, y para con todos, como es también de nosotros para con vosotros”
— 1 Tesalonicenses 3:12
“Ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino aquel que nosotros hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos á otros”
— 2 Juan 1:5
“Finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”
— 1 Pedro 3:8
“Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo”
— Efesios 4:15
“Hierro con hierro se aguza; Y el hombre aguza el rostro de su amigo”
— Proverbios 27:17
“Por tanto, como en todo abundáis, en fe, y en palabra, y en ciencia, y en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, que también abundéis en esta gracia”
— 2 Corintios 8:7
“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado á su nombre, habiendo asistido y asistiendo aún á los santos”
— Hebreos 6:10
“Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?”
— 1 Juan 4:20
“Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros”
— Romanos 14:19
“Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros”
— Gálatas 5:13
“Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza”
— 1 Timoteo 4:12
“Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad”
— Tito 2:7
“Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros”
— 1 Tesalonicenses 4:9
“Ste es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado”
— Juan 15:12
“Igualmente, mancebos, sed sujetos á los ancianos; y todos sumisos unos á otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes”
— 1 Pedro 5:5