38 Versículos de la Biblia sobre las heridas

Versículos de la Biblia sobre las heridas

Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 38 Versículos de la Biblia sobre las heridas, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.

Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.

Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.

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“L sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas”

— Salmos 147:3

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados”

— Isaías 53:5

“Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”

— Mateo 8:17

“L cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”

— 1 Pedro 2:24

“L Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados”

— Lucas 4:18

“Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca”

— Jeremías 30:17

“Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; Y salvará á los contritos de espíritu”

— Salmos 34:18

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad”

— Salmos 41:3

“L espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel”

— Isaías 61:1

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”

— Apocalipsis 21:4

“Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”

— Salmos 73:26

“Stas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”

— Juan 16:33

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”

— Romanos 5:8

“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 2 Timoteo 4:18

“L es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”

— Salmos 103:3

“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados”

— Santiago 5:15

“Oh Señor, sobre ellos vivirán tus piedades, Y á todos diré consistir en ellas la vida de mi espíritu; Pues tú me restablecerás, y me harás que viva”

— Isaías 38:16

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”

— 2 Corintios 12:9

“Sta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará”

— Oseas 6:1

“Toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos”

— Lucas 6:19

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos”

— Salmos 6:2

“Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”

— Mateo 11:28

“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”

— Salmos 30:2

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído á sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”

— Éxodo 15:26

“Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad”

— Salmos 86:15

“Ve, y di á Ezechîas: Jehová Dios de David tu padre dice así: Tu oración he oído, y visto tus lágrimas: he aquí que yo añado á tus días quince años”

— Isaías 38:5

“Nvió su palabra, y curólos, Y librólos de su ruina”

— Salmos 107:20

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará á fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”

— Apocalipsis 7:17

“N esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos”

— 1 Juan 3:16

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”

— Mateo 9:12

“Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”

— Salmos 147:11

“Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza”

— Jeremías 17:14

“Respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio”

— Lucas 7:22

“Cha sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo”

— Salmos 55:22

“N aquel tiempo habrá manantial abierto para la casa de David y para los moradores de Jerusalem, para el pecado y la inmundicia”

— Zacarías 13:1

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