
Amados hermanos y queridos amigos, en esta ocasión quiero compartir con ustedes 27 Versículos de la Biblia sobre los bebés que van al cielo, un contenido inspirado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a comprender mejor este tema y acercarte más al corazón del Señor.
Aquí descubrirás enseñanzas, versículos y mensajes bíblicos relacionados con este tema, presentados de una manera especial y agradable para leer, meditar y compartir con tus seres queridos.
Mi deseo es que cada palabra aquí escrita fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y traiga paz a tu corazón. Que el Señor guíe tu vida y derrame abundantes bendiciones sobre ti y tu familia.
“Jesús dijo: Dejad á los niños, y no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“Viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios”
— Marcos 10:14
“Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios”
— Lucas 18:16
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“L que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios”
— Juan 3:18
“Mas ahora que ya es muerto, ¿para qué tengo de ayunar? ¿podré yo hacerle volver? Yo voy á él, mas él no volverá á mí”
— 2 Samuel 12:23
“Stimada es en los ojos de Jehová La muerte de sus santos”
— Salmos 116:15
“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará á fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”
— Apocalipsis 7:17
“Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 18:10
“Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”
— Hechos 2:39
“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa”
— Hechos 16:31
“Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí”
— 1 Samuel 1:27
“He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3
“Aun el muchacho es conocido por sus hechos, Si su obra fuere limpia y recta”
— Proverbios 20:11
“N aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños”
— Mateo 11:25
“Mas confiamos, y más quisiéramos partir del cuerpo, y estar presentes al Señor”
— 2 Corintios 5:8
“Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor”
— Filipenses 1:23
“Á la congregación de los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los espíritus de los justos hechos perfectos”
— Hebreos 12:23
“¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti”
— Isaías 49:15
“Las calles de la ciudad serán llenas de muchachos y muchachas, que jugarán en las calles”
— Zacarías 8:5
“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes”
— Jeremías 1:5
“De hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios”
— Hebreos 13:16
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”
— Santiago 1:17
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”
— 1 Pedro 1:3
“Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive y permanece para siempre”
— 1 Pedro 1:23
“Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también”
— 2 Timoteo 1:5